Ana entró en su cabeza, una tarde, mientras él dormía. Entró, para saber qué sentía él por ella, para buscar lo que él pensaba. Miró allí, y todo estaba lleno de números, fórmulas, raíces cuadradas, ecuaciones y multiplicaciones.

Buscó, y por todas partes había cifras,logaritmos, decimales,quebrados yporcentajes.

No encontró ninguna frase, ni una palabra, ningunavocal ni consonante. Miró y por ningún sitio apareció su nombre.