Siempre me ha intrigado la cantidad de personas que pasan por mi vida sólo un momento y muchas veces no reparo en ellas, otras personas son habituales en mi vida pero no se nada de sus vidas. Como las personas que toman café durante años en la misma cafetería que yo, las que van al gimnasio conmigo, vosotros mis amigos de la coctelera alos que leo y me leen, los dependientes de la carnecería, del pan, el vendedor de periódicos. Un montón de personas que comparten minutos, días con nosotros y casi no sabemos de ellas.
Pepe y yo llevamos años tomando el primer café de la mañana en Herza. Nos levantamos temprano, salimos de casa a las siete y antes de las siete y media estamos tomando un café y una porra en una de sus mesas.
“Herza” es una cafetería que esta en una esquina entre dos bocacalle de Moncloa. Tiene unos ventanales enormes y siempre hay gente dentro. Cerca hay una churrería desde donde traen las porras calentitas.
Allí nos encontramos todas las mañanas con las mismas personas. Es extraño días, meses, años viéndonos y sin saber nada los unos de los otros. Sin apenas hablar. Compartiendo unos minutos todos los días, un lugar un trocito de nuestras vidas, personas que fuera de allí no veo, no conozco:
· Una niña con su padre, empezó a venir muy pequeñaja, en una sillita, su padre la llevaba a la guardería, ahora tiene unos doce años, la hemos visto crecer, tiene cara de lista, debe sacar buenas notas. Viene también ahora su hermano, tendrá siete u ocho años, más travieso que ella. Siempre hemos tenido una especie de lucha por el sitio con ellos, si nosotros llegábamos antes ocupábamos la mesa del rincón, si llegaban antes ellos nos la quitaban. A veces compran porras en la churrería y se las traen calentitas.
· Una pareja de amantes de unos cuarenta años, los dos muy atractivos, él siempre trajeado y ella muy mona y arreglada. Vienen por separado, cada uno en su coche, El primero que llega coge una mesa, pide y se sienta. No me preguntes por qué se que son amantes, lo sé, se les nota, igual que sé que el señor que viene con los dos niños es su padre. Están un tiempo hablando, haciéndose arrumacos e igual que han llegado, cada uno por su lado, se van. Un beso y hasta la mañana siguiente.
· Un señor mayor, cojo, que pide coñac. Anda fatal, parece que en cualquier momento se pueda caer al suelo, pero no va borracho. Es alto, con el pelo blanco, de unos sesenta y muchos años. Pide una copa de coñac, se la toma y se va, a veces lo hemos visto entrar a continuación en el bar de enfrente. No me explico como sale tan temprano de su casa para beber.
· Tres porteros de las fincas de al lado. Van con monos azules. Se ponen en una esquina de la barra. Hablan muy alto. Piden sólo un café con leche y a las siete y media, como un reloj, salen corriendo a sacar los cubos de basura y abrir los portales.
· Una gorda, pesará unos ciento diez kilos, pero es una mujer feliz, siempre va sonriente, habla mucho con los camareros y con las personas que están solas en la barra, es sevillana, la trae su marido en coche y la deja en la puerta. Pide un chocolate y tres porras, y se lo toma en la barra. Últimamente en lugar de chocolate se pide un cola-cao con las porras.
· Dos chicos jóvenes entre veinte y treinta años, se sientan juntos en una mesa en un rincón, uno al lado del otro, él más mayor coge la mano del otro por debajo de la mesa, si no fuera por este hecho podrían ser dos amigos que quedan a tomar el café de la mañana. Estuvieron viniendo mucho tiempo, meses, quizás años y de repente dejamos de verlos. Qué pasaría, ¿dejaron de ser pareja?
· Un señor mayor que mira desde fuera, se detiene en los escaparates de la cafetería, no siempre entra, pero cuando lo hace pide un café y un coñac, le tiemblan las manos, a veces juega en la máquina, casi nunca he visto que le tocara algo, y se va sin hablar con nadie.
· Un par de taxistas que dejan sus coches en segunda fila, molestando a veces a los que tenemos que salir, hablan a gritos con los porteros de fútbol, de política, de las últimas noticias y cuando se van los porteros, desaparecen también ellos.
· Una mujer que pasea un perro, se asoma a la puerta dice buenos días y coge el periódico del metro, luego sigue con su perro de paseo por la calle, va siempre muy arreglada, a mi me choca pues es muy temprano y ella va como si fuera media tarde y saliera a pasear con sus amigas.
· Un grupo de mafiosos. Uno grande y gordo, gordo, que suele pagar, es el jefe, otro mucho más joven, un mandao, y un tercero más pequeño y con barba. Después de tomar su desayuno en la barra salen y se tiran en la calle despidiéndose, habla que te habla, un buen rato. Me imagino que el gordo les da la órdenes del día.
· Tres compañeros del trabajo de Pepe Algo más jóvenes que él. Una cosa extraña, Pepe nunca habla con ellos, como mucho mueve la cabeza como forma de saludo y ya. Piden café y algún churro, están unos diez minutos en la barra y se van andando hasta Magallanes.
· Dos hermanas funcionarias como de cuarenta o cincuenta años, suelen hablar con la gente, con la gorda y con los mafiosos, toman un café con leche juntas y se van a su ministerio. Qué como lo sé, no lo sé, como todo lo demás me lo figuro, lo invento.
· La señora que fuma puritos. Tendrá cerca de sesenta años, va siempre impecable, viene en un mercedes que deja en segunda fila y que alguna vez le hemos tenido que decir que mueva para poder salir nosotros. Podría ser funcionaria pero no, por el mercedes debe ser empresaria. Se toma el café y se enciende un purito del tamaño de un cigarrillo, tiene las uñas pintadas e impecables, el pelo perfecto, como el resto de su persona.
· Jóvenes que vienen de marcha. A veces los viernes por la mañana hay algún grupo de jóvenes que todavía no se han ido a la cama, vienen de juerga y piden cerveza, o un bocata de tortilla antes de irse a dormir.
· Algún desconocido que siempre entra por primera vez y, nosotros, todos los demás, lo miramos extrañados.

" una pareja, un señor, dos chicos, tres porteros..."
Y ni una referencia física.
Sin embargo:
"una gorda... uno grande y gordo..."
No me parece justo. Más bien, me parece que tienes algo contra le gente gorda. No es que me parezca mal que los definas como tal, no entraré en el rollo políticamente correcto de "llámala gruesa y no gorda", porque si es gorda es gorda y la llamas así y está bien. Lo que me extraña, me desagrada, es que no nombres casi aspectos físicos de nadie, sino de éstas personas gordas. Es decir, si fuera sobre "una rubia, una gorda, un bajito, una de ojos claros..." eso me parecería justo. Pero en este caso, creo que los calificativos están fuera de lugar.
¡¡¡HUMILDE Y BIENINTENCIONADA OPINIÓN SUBJETIVA!!!
De resto, el post parece muy bueno. Pero a partir de la gorda ya empecé a mirarlo todo con malos ojos. Lo siento.
Un abrazo
Eres muuuuy observadora. O será que llevas muchos años yendo al mismo sitio, claro.
En El Puerto la gente es distinta, creo, porque el par de bares a que normalmente voy, todos ya se conocen, de verse allí, y acaban siendo amigos y todo. Es que la gente charla mucho, jajaja.
Me gusta como los has definido, yo a veces veo a gente pasar por delante de la oficina y pienso en sus vidas... pero lo hago poco, la verdad. Y mira que soy cotilla... pero no sé.
Bonito post, como siempre,!
Un beso grande guapa
Ja, ja, muy buen post, has retratado estupendamente el ambiente matutino de una cafetería, con el que todos nos identificamos de un modo u otro. Sí, es curioso como nos cruzamos y nos descruzamos con cientos, miles de personas, sin saber apenas nada de sus vidas...Un besazo.
Iñakito.
Me has hecho recordar unos años que trabajaba en otro sitio. Allí pasaba exactamente igual, eramos muchos que ibamos a diario y cuando entraba alguien que no era habitual, sin querer acababamos mirandole más de la cuenta.
Y con alguno de ellos, nunca nos dijimos nada.
buen post.
besitos
Encontrada.
¡pues llevas toda la razón! porque además
es encantadora y siempre va con una sonrisa.
Su chocolate y sus porras son mi envidia, yo
de vez en cuando digo pues hoy me voy a dar
una alegría y me pido yo otro chocolate.
Al que no perdono es al gordo mafioso, que
la verdad no es muy gordo pero es que este
me cae gordo, gordo.
Gracias, admito tu comentario. Un beso
Arori.
la verdad es que si, que soy muy observadora,
me encanta mirar a la gente e inventarme su
vida.
¡¡¡¡ahora, ya, me estoy inventando las vuestras!!!
je, je, je, je, je,
un BESO
Iñakito
Nos cruzamos, nos descruzamos....
No sabemos nada de ellos, pero yo tengo
mucha imaginación, ¡¡¡me lo invento!!
un beso
Paseando, paseando veras a muchisima gente y
podras inventar sus vidas
¡¡¡es un gusto inventar y reinventar a tu gusto
la vida de los demás!!
un beso
Kili.
A mi siempre me ha fascinado ver a la
misma gente durante tiempo y tiempo
y no saber nada de ellos. Muchas veces
casi ni hablamos con ellos.
Te diré que cuando dejaron de ir la pareja
de gays lo sentí pues pense que era una pena
que hubieran roto, yo ya estaba encariñada
con ellos.
un beso
A mí también me gusta mucho observar a la gente. Y también me ha gustado leerte e imaginarme a cada una de esas personas a las que describes. Mientras leía me has hecho sentir como si tú y yo estuviésemos compartiendo mesa, café y conversación sobre todos ellos. Besos :)
Sherezadee.
Es divertido verdad!
Pues venga, te invito a un café. Bueno, yo a estas horas ya descafeinado, que luego duermo regular.
Besos
Me encanta tu descripción de la cafetería y tienes toda la razón del mundo.
Yo suelo alternar el desayuno en tres bares diferentes, depende si tengo que ir al banco o no y si bajo sola o con alguna compañera.
Y en los tres hay gente "fija" con la que nunca has hablado pero que parece que conoces su vida. Y la que no conoces te la cuenta el camarero a poco que le hagas una referencia.
Besos.
Me ha encantado tu post.
Estuve a punto hace un tiempo de hacer uno similar. Es bien cierto lo que dices. A mi me relaja fijarme en la gente mientras estoys en un sitio público, mas que hablar... al fin y al cabo hay que ir a por faena que todos llevamos prisilla a esas horas.
La gente que desayuna antes de entrar a trabajar, suele ir a sitios fijos y salvo raras excepciones llega puntual a la cafeteria de turno. Eso hace hace habitual encontrarse con las mismas caras... pasa supongo lo mismo en autobuses, con cuanta gente se coincide cada dia y sin mediar palabra.
Estupendo post, me ha encantado.
Besitos
Cata
Resultan extremadamente fascinantes estas personas cuando las describes tú, jejejejeje.
Un beset.
Me ha recordado a un lugar donde íba a desayunar con mis compañeros de trabajo. La misma gente diaria, casi sentados en el mismo lugar. La camarera al ver a cada uno llegar, gritaba: ¿lo de siempre?...si respondías afirmativamente, en segundos lo tenías allí, estaba casi preparado. Era un lugar muy especial, donde no nos conocíamos pero sabíamos a lo que se dedicaba cada uno y si alguien faltaba lo echábamos de menos y si llegaba alguien nuevo todos mirábamos.
Besitos del azul del cielo
Terciopelo.
Pues tienes razón y fijate que yo no he hablado de
los camareros. Bueno otro día, que estos tambien
tienen su historia.
Un beso
Catalaneta.
Pues si seguro que en el autobue o el tren ocurre lo mismo.
A mi me encanta mirar, e inventar sus historias.
Un beso
Qué exactitud de la gente, es como si formaras con todos esos pedazos una novela :D
Yo recuerdo mis días de tomar café antes de entrar en la guardería, cuando me daba tiempo y no había tenido mucha faena, pensaba en la gente, en que a veces me miraban pues yo me tomaba mi cortado y mientras leia un libro o hacía algún poema, o algo, allí en esa cafetería empecé a escribir poemas de café.
Es cierto que como casi siempre voy sola y casi siempre en diferentes cafeterias no me fijo mucho, además el día que tengo que madrugar al día siguiente no tomo café, pero es curioso a veces nos fijamos, yo creo que mi momento de café a solas es el mejor momento del día.Besos!Me ha encantado tu post :)
moon-night-rivers
pues asi de fascinantes son ellas
por las mañana. un beso
Nazul.
Es cierto, nosotros llegamos y ya saben dos cafés y dos porras.
Solo algunos días yo digo, "Estan recientes? pues pon tres porras hoy"
un beso
Meigan.
Si tomaras café conmigo yo diría de ti:
"Si esa chica tan mona que viene sola, se pide un cortado y se sienta en una mesa cerca de la nuestra a leer una novela y otras veces la vemos escribir poemas" en mi lista tu serías "la novelista"
¿Qué sería yo en la tuya?
un beso
Me encanta como has descrito a "tus extraños" compañeros de la mañana. Yo suelo fijarme en todo esto, si va vestido de una forma será de una forma, si habla con unos o con otros...
En el trabajo de mi madre, es cocinera, bueno pues también va una pareja de amantes, y le hice esa misma pregun ta ¿como lo sabes? porque nunca hablan con nadie, pues lo sabe, por como se miran, se hablan, llegan siempre por separado y el que primero llega espera al otro tomando una cañita o un cafe, dependiendo de la hora del día, se cojen de la mano por debajo de la mesa, muy disimuldamente. Él debe de ser empresario o banquero, siempre con el maldito puro (me da coraje coincider con él, no me gusta el olor a puros y menos que mi niño lo respire) y ella debe de ser secretario o administrativa, va bien vestida pero no de tanto posting como él...
Pues eso, que me ha gustado leerte.
Besitos y buenas porras...
Gwenda.
Asi es, se nota por las miradas, por los pequeños roces por debajo de la mesa, por la manera de hablar, de acercarse, de despedirse.......
No sé, son amantes y punto además me parece mucho más interesante decir eso que son un matrimonio que llegan a Madrid cada uno en su coche, quedan en la cafetería, y después se van cada uno por sus lado a sus trabajos. Es más bonito pensar que son amantes que llegan cada uno de su casa, toman café juntos, se rozán, se besan y luego desaparecen hasta el día siguiente.
voy a hacer tu meme del día del libro
UN BESO
La pareja feliz :D si te veo con tu marido, conversar alegremente y mirar a la gente pensaria que eres una mujer muy felz y muy enamorada...dulcisima!!!
Besos!Gracias por lo de novelista, pero ni de lejos, podrias llamarme la amargada solitaria jajajaja muaks!
Meigan de eso nada "amargada solitaria" ¡ que dices!
no lo que pasa es que eres una persona muy sensible
que es otra cosa. Y escribir escribes genial....
Ademas soy yo la que invento los personajes, tu eres
la novelista de mi cafeteria.
BESOS
jeje me parece muy buen post genial, la verdad es que si nos curuzamos con gente todos los días y no sabemos nada de ellos, pero siempre son los mismos a mi me pasa con mis clientas siempre viene las mismas a la misma hora y en muchos casao solo se de ellas que las gusta la fruta madura.... y cundo viene uno nuevo te extraña...
Nituniyo.
pues si montones de personas comprarten mucho tiempo
con nosotros y no sabemos nada de ellas
Sí, la historia de que sean amantes es como más morbosa, que no un matrimonio más. Pero yo prefiero ser la mujer que la amante...
Esperaré pues tu meme del libro, seguro que muy interesante después de ver donde te sientas a disfrutar de ellos.
Besitos