Los saqué hace semanas del baul y ahora cuelgan de la puerta de un armario: los vestidos de volantes con montones de lunares, la alegria, las batas de cola y colores, los mantoncillos juegan con los flecos largos, los lazos de distintos tamaños, las flores de sueños azules, las peinetas listas para sostenerme el pelo y los pendientes colgando ya de mis orejas.

Todo listo para ir al Rocio, las risas, la lista hecha para dar gracias a la Blanca Paloma. Las velas para encender en su altar, las cuatro cosas que tengo pensado pedirle. Ya oigo la música,las mulas, la Salve Rociera...

Todo listo menos yo. Ahora que queda sólo un día, ahora que ya se acerca, ahora que tengo que dejarte ¡¡no quiero!!, no quiero que tu te quedes en casa solo, mientras yo ruego a la Blanca Paloma.

Mientras yo le pido que nunca dejemos de querernos.