Entro en la habitación y tu te desperezas, todo tu cuerpo se arquea, se estira, con esos ojos grandes me miras, subo la persiana el Sol nos saluda y tu ya estas de pie en la cuna, riendo a carcajadas, estiras tus brazos hacia mi, nos miramos, yo también me río.

La abuela se va a duchar, ahora vengo a por ti, te digo. Insistes con tus brazos estirados y yo disimulo, haciéndome la loca. Te lleno la cuna de juguetes, de amigos, de cuentos y salgo, te oigo desde el baño canturrear mientras el agua caliente y las pompas me envuelven ¿Qué te contarás? No paras de hablar cosas que yo sigo sin entender.

Después bajo a preparar tu biberón, cuando subo ya me has oído, ya estas de pie con los brazos estirados hacia mi, mirándome. Es imposible ya resistirme a tus manos, a tus ojos, a tus guiños, a tus palabras, a tus risas.

¡¡Ven con la abuela!! Te doy mil besos ¿un beso a la abuela? Te ríes, yo también.

¡¡Pero bueno, otra vez me he quedado sin beso!!.