Bueno vale, que no quieres hoy nada conmigo, bueno, mañana me dirás: ¡anda cuéntame!, dime que pasó ayer.

 Entonces, lo mejor, soy yo la que no tiene ganas de hablar.  

Y hoy nada, que no quieres ni que te mire, ni que te hable, bueno pero mañana no te empeñes lo siento. Mañana mando yo.