Hay más de cien mujeres, una siempre enamorada dentro de mí, que cada vez que te ve querría tirarse a tu cuello. Que sólo mirándote tiene suficiente, que durmiendo contigo es feliz, que si tú la miras ella sonríe, que si tú la quisieras la mitad de lo que ella te ama no pediría más.

Hay una mujer soñadora que cree en príncipes azules, en que todo el mundo puede ser feliz. Que piensa que un día la sorprenderás, y que cree que lo que sueña un día terminara sucediéndole. Que inventa una historia para vivir cada día y se la cree. Que para ella todos sus días son azules. Que se sienta en un banco a mirar los que pasan e inventar sus vidas. 

Hay una mujer que es madre las veinticuatro horas de día, que sus hijas son lo más importante, que cuando está con las tres, tranquilamente hablando, se siente feliz, que un mensaje de cualquiera de ellas la hace sonreír. Que si ellas no están bien, si tienen algún problema ella sufre y llora con ellas.

 Hay otra persona dentro que no se conforma con lo que tiene, que corre detrás de lo que sueña hasta casi conseguir tocarlo con la punta de los dedos.

 Hay una mujer que vive en el pasado, en el recuerdo, en ayer, que no quiere que nada cambie, que sueña con retrocedes veinte años, que le gusta ver fotos, leer cartas, que todo lo guarda.

 Hay una mujer joven y segura, mucho más joven de la edad que tengo que quiere seguir sintiendo mariposas, que quiere que la besen por la calle, que todos la vean. Que estaría todo el día rodeada de gente, dormiría bajo las estrellas y viajaría sola con una mochila por el mundo.

 

 Hay una mujer que siempre está a régimen, que cena yogures y fruta, que se pesa casi cada día y hay otra a la que le gustan los helados, cenar con los amigos, salir el domingo a tomar el aperitivo.

 Hay una mujer dentro de mí que se volvió loca, que actúa por su cuenta que se cree libre, que sueña, que ríe, que se mira en el espejo y se gusta, una mujer coqueta, atrevida.

 Hay una abuela en mí que le encanta hacer cosquillas a Mateo, meterlo en mi cama cuando se despierta algún sábado, llevarlo a la piscina, correr con él por el jardín, cerrar los ojos y jugar al escondite. Tumbárselo encima cuando al fin se  duerme y que está deseando tener la casa llena de niños otra vez.

 Hay una mujer que le gusta ver cosas nuevas, investigar, salir, conocer nueva gente, viajar a lugares lejanos, que es inquieta, discutidora, luchadora que no le gusta sentirse atada, que odia que la manden.

 Hay una mujer familiar que le gusta tener cerca a sus hijas, comer con sus hermanos, estar rodeada de sobrinos, hablar todos los días con su padre.

 Hay una mujer que le encanta madrugar, que disfruta en el trabajo e intenta hacerlo bien, pero hay otra que no entiende a su jefa, que querría cambiar de trabajo, empezar en algún sitio nuevo.

 Hay una mujer que no le gusta las tareas de la casa, que le horroriza planchar, que le aburre quitar el polvo un día de un sitio para que al siguiente esté otra vez sobre la misma mesa.

 

 Hay una mujer que le gusta estar una tarde sola en casa leyendo, soñando o escribiendo lo que piensa y otra que odia sentirse sola, que busca estar rodeada de gente, sentirse acompañada, que su peor pesadilla es estar sola.

 Hay una mujer resuelta capaz de arreglar una persiana, hacer papeleos en el banco, cambiar un grifo, llevar el coche a arreglar, hacer unas cortinas, tapizar una silla, pintar una habitación pero que necesita que le peguen la perla que se la ha caído de un pendiente.

 Hay una mujer que inventa y que sueña, que ríe y que llora, que se siente feliz trabajando. Una mujer que le encanta escribir, el regaliz y la gente, que saca y arregla los armarios de la ropa blanca siempre en sábado, que te persigue de día y en sueños, que cada mañana coge una sonrisa distinta, que le gusta la lluvia y la niebla, que le encanta estar sentada a tu lado aunque tu no hables, que el mar la tranquiliza por las mañanas, que le gusta conducir rápido, que un día quiere una cosa y al siguiente lo contrario, que tiene mil dudas, que odia la monotonía, que cocina poco pero le gusta, que está feliz con su vida.