Ya se que muchos conoceis mi porche, el lugar donde más me gusta estar cuando estoy sola, pero no me resisto a enseñaros como estaba el domingo con la nevada que caía.

Yo sentada con una manta en el sofá amarillo y azul deborando página trás página de "Un mundo sin fin", el techo de cristal con una capa de diez centímetros de nieve y otro tanto que cubría el jardín.

Ya he terminado el libro y ahora a ponerme a hacer una chaqueta a Lola. Quedan menos de tres meses para que nazca y no le he hecho ninguna todavía. María cada vez que me ve me dice: ¿Mama, qué tal vas con el punto? ¡me figuro que habrás empezado ya!  Y claro, yo me pongo a silvar. 

Estas chaquetas se las hice a Mateo cuando nació y claro Lola no puede ser menos.

Asi que ya me he decidido, he comprado lana rosa y de hoy no pasa para que lo empiece. Cuando este terminado le haré una foto y os la pondré