Dicen los entendidos que la primavera entro el viernes veinte a las trece cuarenta y cuatro, yo creo que no, ¡¡por la mañana temprano ya era primavera!!

 ¿Hay una hora, un momento que haga estallar la primavera?

 Es posible, pero no una hora, un minuto premeditado.

Tu mirada, esa sonrisa, un beso, una caricia, eso si que puede hacer estallar en unos segundos la primavera.

 ¡Subir la persiana y verte mirándome con esa sonrisa desde la cuna, el viernes, eso si que hizo que entrara  la primavera!