Hubiera querido regalarte una noche entera.

Desde que se va el Sol, hasta que otra vez lo vieramos aparecer por la ventana.

Un paseo primero mientra se va ocultando, mientras empiezan los besos, mientras poco a poco se hace de noche...

Llegar y  encender la chimenea sólo para mirarla, para sentarnos delante en la alfombra, para desnudarnos sin prisa, tumbarme a tu lado, notar tus manos en mi piel, tu boca en mi pecho, pasión

en el aire, susurros en el oido, tu cuerpo en mi espalda, enredarme contigo, parar a mirarte, seguir con los besos, meterte dentro, acariciar tu cuerpo, seguirte amando,  mirarte de reojo,  pedir caricias, tus muslos entre los mios, besar tu piel, más caricias, más besos, más y más pasión....

Después preparar juntos una cena ligera, quizás una ensalada con mil cosas: tomates rojos, besos tiernos, queso fresco, cuerpos desnudos, anchoas, caricias suaves, manzanas verdes, huevo duro, miradas pícaras, distintas lechugas...

Cenar frente a la chimenea, sin luces, hablar, acariciarte, mirarte y seguir hablando. Besarte mil veces mientras el fuego se va consumiendo, mientras tu y yo nos quedamos durmidos un momento, mientras llegan de nuevo esas maravillosas caricias, mientras otra vez te amo, mientras otro dia empieza...

Hubiera querido regalarte hoy una noche entera, pero sólo te regalo este sueño.