Ella empezó a salir con él cuando tenía 17 o 18 años, fueron novios ocho años y en octubre ha hecho veintidós que se casarón.

 Él es mi cuñado preferido, se sienta a mi lado en las comidas familiares de los sábados pero hace semanas que no viene. Desde octubre aparece mi hermana sola con sus dos hijos. Cada sábado una excusa: ha ido de caza, se ha quedado trabajando, está cansado...

 Un poco mosca, hace dos sábados le pregunte directamente a ella qué pasaba. Me hizo un guiño y me dijo ¿Qué prefieres cuarto de baño o habitación de papá? Habitación de papá le dije pues en el cuarto de baño era donde mi madre nos metía cuando nos regañaba o tenía algo muy importante que contar.

 Entramos en la habitación, cerró con llave  y se puso a llorar. Entre lágrimas me dijo: Nos vamos a separar, me ha dicho que cuando pasen las Navidades se va de casa, que soy una mujer estupenda que me quiere muchísimo pero que ya no está enamorado de mí.

 Me quedé alucinada. Sábado tras sábado aparecían los dos feliz en las comidas de mi padre sin que nadie nos hubiéramos dado cuenta de que algo pasaba. Es más, ella es la primera que se ha sorprendidao. Le ha dicho que no hay otra mujer, aunque ¿Qué hombre se va sin más ni más sólo porque de repente piensa que no está enamorado?.

Hace sólo un mes que cumplió 50 años. No se si es la crisis de los cincuenta o la estupidez de algunos hombres que de repente se ven con 50 años y con la misma mujer de cuando tenían 17 y piensan que no han vivido todo lo que hubieran querido, creen que estando solos su vida será fascinante.

 Ella se ha dedicado siempre a su marido, sus hijos y la casa. Es la perfecta ama de casa, con lo cual se encuentra con casi 50 años y sin haber trabajado fuera de casa. Sabe que su marido tendrá que pasarle bastante dinero pero de todas formas está horrorizada con al cambio que desde ahora dará su vida. Los amigos son los amigos de los dos, más bien de él, con lo cual es difícil que ella siga con ellos. Sus hijos ya de 16 y 18 años empiezan a salir y a llegar tarde por la noche y ella una mujer todavía joven sola un día y otro.

Me da una pena horrible por ella pero si os digo la verdad también por él pues realmente es mi cuñado preferido, él más alegre, él que cuenta los chistes en las comidas, mi compañero de jugar a las cartas. Pero se ha vuelto loco y quiere libertad, cree que hasta ahora no ha vivido apenas.