Son las 7,40 de la mañana, estoy sentada junto al mar, aquí escribiendo, no hay nadie, sólo el señor del chiringuito que limpia de colillas la playa. No hay ni una nube, va a hacer mucho calor, el mar está totalmente en calma, oigo el ruido de las olas mínimas que llegan hasta la orilla, una gaviota va dejando sus huellas sobre la arena.

Hoy tu no has salido a pasear, te has quedado en la cama, pero te imagino aquí conmigo, te invento como a mi me gustas, cariñoso, tumbado a mi lado y tu mano acariciandome.

Voy a ponerme ya a andar, pero antes dibujo tu nonbre en la arena.

 Casi dos horas después, sólo he hecho 7 km. me paro a ver el mar, las olas, una concha, las flores, una casa de pescadores, hago una foto, un barco a lo lejos, me siento otra vez, otra vez invento cosas, otra vez pienso en ti, el cielo azul, el mar más oscuro que el cielo, ¿Te habrás levantado ya? ,¿Estás preparando el desayuno?, apenas olas, no hay casi gente, en el Mediterraneo amanece antes que en Madrid, son casi las nueve y media, el Sol está ya alto...

He llegado otra vez a la playa de arena, el hombre del chiringuito no está, estoy sólo yo, y tu en mi pensamiento