Una habla, otra escucha, enmudece. Una se levanta feliz, otra duerme mal. Una que no para y todo lo hace, otra que se sienta en el sofá a ver la tele sin hacer nada, una inquieta, la otra tranquila. Momentos que pasan despacio y un par de horas que pareden un instante. Una viste de colores, a la otra le gusta las faldas negras. Una vive en la ciudad, otra pasea por un jardín los fines de semana. Atrevida una, la otra sensata. Las dos ríen, las dos lloran. Una se siente sola, la otra siempre se cree acompañada, acompañada de sus sueños imposibles. A una le encanta que le caiga el agua de la ducha por las mañanas, a la otra le gusta bañarse con velas al anochecer. 

Una que odia la monotonía y otra que no quiere cambios. Conduce una, otra prefiere caminar, pero las dos cantan igual de mal canciones en español. Unos días come hamburguesas y helados, y otros verdura y ensalada. Una sueña, le gusta pasear de madrugada y la luna, a la otra le gusta la luz. Rie, canta, escribe, sueña, vive, disfruta de una mirada de un instante, Distintas, iguales, unos días una otros días la otra, cambiar. ¿Quién soy yo, la una o la otra...?  La suma de las dos, la suma de todas.