Falda larga de volantes, sonrisa al mirarme al espejo, fuera las medias, las piernas tintadas de moreno a dos colores, zapatillas de esparto con taconazo. Paseíto mañanero hasta el trabajo, el pelo suelto al aire, camiseta blanca con escote.

El ventilador encendido junto al ordenador, una isla caribeña de salvapantallas. Coca-cola a las 11,30 en lugar del café calentito,  puestos de flores en la calle. Fiestas del patron, tarde de toros en las Ventas. Doy la bienvenida al sol.